El inversor es el equipo que convierte la corriente continua que producen los paneles en la corriente alterna que usan tus equipos. Es la decisión técnica que más define cómo se comportará tu sistema solar.
Inversor de inyección (conectado a la red)
Trabaja junto a la red de la distribuidora. Lo que tus paneles producen se consume primero en tu casa o negocio y lo que sobra se entrega a la red, donde se acredita en tu medición neta.
- Es la opción con menor inversión para un mismo tamaño de sistema.
- Da el mayor ahorro por cada peso invertido.
- No da energía durante un apagón. Por seguridad, se desconecta automáticamente cuando no hay red, para no energizar las líneas mientras los técnicos de la distribuidora trabajan.
Inversor híbrido (con baterías)
Hace lo mismo que el de inyección, pero además administra un banco de baterías de litio.
- Guarda energía para usarla de noche o durante un apagón.
- Cuando se va la luz, sigue alimentando los equipos que definas como respaldo.
- La inversión es mayor porque incluye las baterías.
¿Cómo decidir?
- Si en tu zona los apagones son raros y buscas el máximo ahorro, un sistema de inyección suele ser la mejor inversión.
- Si los apagones afectan tu negocio, tus equipos o tu tranquilidad, el híbrido te da ahorro y respaldo en un mismo sistema.
- Si no lo tienes claro, en el cotizador de EXEN puedes pedir las dos propuestas y compararlas con tus números reales.